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lunes, 25 de febrero de 2013

4ever Yours (74) No place like Us.



No pudo hacer otra cosa que apartar la mirada.
Casi lloraba mientras notaba las miradas de su marido y Michael taladrándola, buscando respuestas que ella no tenía.
-Demi, mírame.
No pasó nada.
-Demi, por favor, mírame.
Liam hizo por fin un esfuerzo para hacer responder a sus piernas y puso paso firme hasta llegar a ella. Cuando estuvo lo suficientemente cerca la tomó de la mano y le acarició la mejilla con el único propósito de encontrar su mirada con la de él.
-Necesito saber qué pasó, necesito oírlo de tus labios. Nuestro hijo…
Demi tenía los ojos cristalizados por las lágrimas mientras él, igual que ella, intentaba ocultar sus ganas de llorar cuando el tercero en discordia rompió la escena interrumpiéndolo con un tono demasiado alto, acrecentado por la acústica del lugar.
-Querrás decir mi hijo.
-Quiero que te quede clara una cosa- Liam, para asombro de todos, se giró y se puso frente a Michael, que le sacaba algunos centímetros de altura- No sabes nada de este bebé. No sabes nada de James. Yo soy su padre.
-No, pero…- Aquel intento desesperado le valió un empujón por parte de Payne.
-No. Es mi esposa, en lo bueno y en lo malo. Y él- dijo, señalando al vientre de Demi- ese bebé al que he visto crecer, latir y dar patadas, al que he esperado con toda la ilusión del mundo es mi hijo. Ese bebé es mi hijo. No te atrevas a creer otra cosa.
 Liam volvió de nuevo a centrar su atención en su esposa, que ahora no parecía intentar ocultar el llanto. Se acercó aún más para abrazarla, aún parecía en shock y no le gustaba verla así, la conocía muy bien y seguramente si sus piernas le respondieran, ya estaría lejos de allí, asustada en cualquier lugar secreto al que pudiera huir.
-Demi, cuéntamelo, somos nosotros. Soy yo.
-¿Qué hay que contar?- dijo al fin- Yo… no me acuerdo.
-Te pido que hagas memoria, por favor.
Eso hizo. Con todas sus fuerzas.
-Recuerdo que pensé que él eras tú, te echaba de menos y Katy sugirió probar la verdadera experiencia vaquera…

-¡Ayúdame a bajar!- decía una ebria Marina extendiendo los brazos hacia Katy y hacia su amiga.
La chica bajó torpemente del toro mecánico con su reciente adquirido sombrero de vaquera consiguiendo hacer resbalar a Katy y Demi en el proceso. Cuando las tres estuvieron de pie, se atusó para fingir un poco de decencia tras la batalla.
-That was… a-mazing girl!- gritó Katy aun empuñando la cámara de fotos.
-I just thought it was Zayn, so easy- espetó la chica con un aire de picardía en el tono de la voz.
Estaban intentando ahogar el sentimiento de añoranza y Katy y Texas parecían el lugar más apropiado para el propósito. Especialmente para Demi, que parecía no poder pasar un segundo sin su enamorado.
La rubia se estaba atreviendo a probar por primera vez la fórmula de su amiga para arrasar con lo malo y olvidarse de todo. No solía beber, no le gustaba, pero ahora  mismo ya no estaba muy segura ni de donde se encontraba gracias a dicha técnica que usaban las tres al mismo tiempo en aquel momento.
Como jamás lo había hecho, nadie sabía a ciencia cierta cómo se comportaría la chica una vez borracha. Todo un misterio a punto de ser descubierto.
Por el momento, a las tres se les había olvidado lo que era el pudor y la vergüenza. Y la noche solo acababa de empezar…
-Sorry, I can’t help but notice you.
-Hello- la chica entornó sus ojos al acercarse a la barra para ver quién hablaba con ella-Liam!
Se echó a sus brazos y lo besó apasionadamente, sin poder medir con demasiado acierto técnica o intensidad.
-¡Demi! ¿Qué haces?- Marina la apartó bruscamente de aquel desconocido.
-Es Liam tontaaaaa.
-No, no lo es.
-Me llamo Michael, encantado- dijo en perfecto español mientras se pasaba dos dedos por los labios recordando el beso y le tendía la mano a la chica- Soy uno de los modelos que ha participado en el desfile.
-No mientas…
Con una sonrisita, se libró de los brazos de su amiga y siguió los de Michael con los dedos hasta volver a encontrarse con sus labios. Volvió a saludarlo… apasionadamente.

5+2

¿Qué demonios estaban haciendo? Solo a él podía habérsele ocurrido algo semejante…
Respiró hondo, si lo pensaba demasiado se arrepentiría, y por Demi estaba dispuesto a hacerlo. No solo claro, él no estaba acostumbrado a ese tipo de intrusiones.
-¡Venga Lou! ¿No habías hecho esto millones de veces?
-¡No me presiones! Tenemos la mejor distracción del mundo, cálmate rubito.
Louis estaba intentando abrir con una horquilla la puerta del apartamento de Lilly mientras Harry la distraía, no muy lejos de allí…menudo panorama. El corazón le latía a mil por hora, pero era ahora o nunca.
-¡Ya está!- canturreó victorioso Louis.
El chico abrió la puerta y entró como si llevara un petardo atado al trasero, revolviendo y buscando por cada rincón de la casa. Mientras Louis iba directo a la cocina a servirse un zumo.
-¿Qué?- dijo cuándo Niall lo miró inquisitoriamente- Todo este tema me ha dejado agotado.
Obvió a su compañero de fechorías y siguió buscando. En menos de cinco minutos concluyó que toda la información que poseía estaba en la Tablet que descansaba encima de la mesa.
-Espero que no tenga contraseña…-se dijo a sí mismo.
-Siempre puedes probar con 123456.
- ¡Será pava!- se dijo aceleradamente cuando descubrió que así era.
Se puso a investigar dispuesto a borrar todo lo que tuviera que ver con su amiga y con el resto del grupo, aunque no pudo resistirse a guardarse en el móvil algún que otro dato sobre Lilly que había encontrado para asegurarse que los dejaría en paz.
Estuvo a punto de dar al botón de formatear antes de ver el nombre de una carpeta. “Texas Camera”

5+2

-You’ve always seemed an interesting person to me.
-What do you want Styles? I’m not giving up destroying your friend’s life. He shouldn’t have broken with me.
-Who wants Liam? Lilly look at me, I am so much of a man than he is.
Su táctica de distracción no iba muy bien, no se le ocurría nada y empezaba a parecer nervioso. Más le valía a Niall darse prisa.
-What is happening here Harry? - dijo Lilly suspicaz.
-A boy talking to a girl, that is happening.
-You hate me. I know that. What is all this about?
La chica se paró en la acera, pensando. Lo miró de arriba abajo y tras un segundo en el que parecía que jamás cambiaría de postura, echó a correr en la dirección contraria a la que se dirigían, en dirección a su casa.

5+2

-Deja de mirar así a la entrada, no se va a mover de ahí.
-Tú no lo entiendes. Tu prima podría salir en cualquier momento y hay que evitar que huya.
A veces no se daba cuenta hasta qué punto conocía a su amiga. Sabía cómo era mejor que nadie, mejor incluso que Liam. Ella conocía muchos detalles que se les escapaban a la gente más cercana, claro que ellas lo compartían todo. Aún así se querían con locura.
-Eso no explica qué hago yo aquí.
-¡Tú has venido en busca de mi ayuda! ¿Recuerdas?
-Ah… sí. A esa residencia que da pena… ¿Qué haces ahí?
-No tengo otro sitio al que ir.
-Puedes venir a casa.
-Te recuerdo que estás usando mi habitación. ¿Crees que Liam y Demi son la beneficencia o qué?
El chico noto el quiebre de la voz de su amiga durante un segundo y no pudo pasarlo por alto. Al fin y al cabo, ella aún le importaba.
-¿Estás bien?
Se permitió mirarlo a los ojos un segundo, sin ninguna intención de desnudar su alma, pero aquellos destellos verdes y la forma en que la miraban hacían difícil la tarea.
-He tenido tiempo mejores- dijo apartándose un poco, intentando sonar fría.
-¿Puedo hacer algo?- se acercó él. Sus palabras demostraban una ternura que hacía tiempo que Marina no sentía. Ojalá él pudiera hacer algo, pero se había metido en aquel lio ella solita y ya nada se podía hacer. Se sentía vulnerable y confundida.
Colton no era diferente, aún más después de aquel día. Disfrutaba de la compañía de la mejor amiga de su prima aunque sabía que estaba vetada.
Aquel día estaba siendo de locos igualmente, no importaban más locuras.
Ambos estaban apoyados en el coche, y no había nadie más en la calle. Sorprendentemente tampoco Demi. Marina permitió que se acercara y volviera a clavarle los ojos en el alma. Después de aquel momento en silencio, la escena se había vuelto de algún modo cálida.
-No creo que puedas. Yo…no, yo…
-Shh.
Colton la interrumpió cerrando poco a poco los ojos mientras acercaba sus cabezas y sus labios se rozaban. Marina no hizo ademán de apartarse al sentir el roce de la mano del chico en la mejilla y también cerró los ojos esperando sentirse reconfortada. Cierta tranquilidad los invadió a ambos.
El móvil de Marina pitó estruendosamente durante un par de segundos.

5+2

“She’s coming. GO THE HELL OUT OF THERE”
-Louis rápido, Lilly viene hacia aquí.
Niall miraba impaciente a la pantalla de la Tablet esperando que se completara el borrado de datos masivo. 75%...83%...
-¿Qué hacemos?
-¡Pues salir de aquí! Estoy esperando a que esto se borre del todo para largarnos.
94%...95%...96%...
-Vale, voy a ir poniendo en marcha el coche.
-¡¿Qué creéis que estáis haciendo aquí?!
Lilly había aparecido al abrir Louis la puerta. Daba escalofríos, y tenía la cara desfigurada por la rabia.
-Nada, unos zumos- bromeó Louis.
-Podría denunciaros por esto. Es más, lo haré.
100%.
-Yo que tú me lo pensaría dos veces- intervino Niall, mucho más tranquilo.
-¿En serio?-Lilly volvió a su estado arrogante natural, pero Niall se había envalentonado, sería una lucha sin cuartel- ¿Y eso por qué? Vamos, sorpréndeme.
-¿De verdad Lilly? Bien. He enviado a Marina la prueba de inocencia de Demi, y te he borrado todo lo que tenías- Niall le lanzó la Tablet a la chica, que la cogió al vuelo sorprendida.
-Encontraré otras cosas, no me preocupa.
-No creo que quieras hacerlo-rio burlonamente el irlandés- A no ser que quieras que te corte la cabeza.
Louis observaba en silencio la batalla verbal con un asombro increíble. No hacía falta decir de lado de quién estaba, más aún después de la ingeniosa referencia a Alice in Wonderland, le estaba encantado el tira y afloja. Se moría de ganas por ver qué tenía  Niall bajo la manga después de aquello.
-Resulta, que me ha dado tiempo a encontrar algunas cosas interesantes en esa Tablet ¿Sabes? Cosas comprometidas.
-Mientes.
-Reseda.
La chica enrojeció al instante.
-Calla.
-¿Quieres que se haga público?
-No…
-¿Y lo de Scranton?
-Ni se te ocurra…
-¿A qué vas a dejar a mis amigos en paz?
No pudo ni contestar, solo asintió con la cabeza gacha.
Niall puso paso firme hacia la salida con aire de suficiencia y sonrisa de satisfacción. Por algo era una boina con honores. Louis lo siguió con cierta admiración y sorpresa. ¿Qué acababa de pasar ahí?

5+2

-Shhh, se va a hacer de día- Demi había perdido cualquier ápice de sentido común.
-No me importa.
-Creo que tengo un avión que coger, o algo…
-¿Vas a dejarme solito?
Ambos estaban demasiado bebidos para ser conscientes, pero el pub donde estaban se vaciaba por momentos.
-Baila conmigo- dijo él- Sé mi princesa.
Demi sonrió a la petición y rodeó su  cuello con los brazos, apoyándose en su hombro. El baile era lento y torpe, a pesar de que la música que lo acompañaba era movida y rítmica. Contaban con todo el espacio del mundo en el local y aun así estaban lo más juntos posible.
Michael se apoyó en la pared y encajó su entrepierna entre los muslos de Demi, que abrazaba al chico como si fuera un osito de peluche.
-You are a great kisser lady, you are making me so horny.
-You are so hot.
-You should marry me.
-I should…maybe. Yes.
Una de las manos del chico bajó unos centímetros hasta el trasero de ella y la otra subió otro tanto hasta colocarse por debajo del pecho.
Demi paseó sus dedos por debajo de la camiseta gris de Michael mientras lo besaba, yendo desde la boca hasta el cuello, jugando con la presión de cada beso y con la punta de la lengua.
Se acercaron aún más.

-No recuerdo mucho más después de eso- dijo- Desperté en mi habitación de hotel con Andrea diciendo que llegábamos tarde, y un dolor de cabeza espantoso. Lo demás lo averiguamos gracias a las fotos.
-¿No recuerdas haberte acostado conmigo?
-No.
-Yo te llamé esa mañana…
-Fue cuando descubrí en el bolso el…
Demi se llevó las manos a la boca, sorprendida, y acto seguido se lazó a abrazar a Liam, llorando al liberar toda la tensión de su cuerpo. Estaba aliviada.
-¿Sabes cuantas horas son necesarias para quedarte embarazada?
-No.
-48.
-¿A qué viene esto Demi?- preguntó Michael.
-A que… me acostara o no contigo, Liam es el padre. No me he acostado con otro hombre en toda mi vida.
El rostro de Liam se iluminó. No le agradaba la idea de oír a su mujer hablar sobre acostarse con otro tío, pero lo que había oído tras eso le sabía a gloria.
-¿Cómo lo sabes?
-Cuando me llamaste, descubrí en el bolso el test de embarazo. Positivo. ¿No lo entiendes?
Liam se quedó pensando.
-Significa… ¿Qué ya estabas embarazada antes de llegar a Texas?
-Exacto.
-No me lo creo- dijo Michael.
-Créetelo. Tengo la prueba- una voz nueva en aquella conversación inundó la estancia. Marina apareció seguida por Colton.
-¿Qué haces aquí?
-Niall me avisó. Y también ha sido él quien ha conseguido esto- sacó el móvil del bolsillo- Según me ha dicho, Lilly está neutralizada… no he entendido muy bien esa parte.
Marina y Demi cruzaron miradas. La primera le susurró un “Tranquila, ya se ha acabado” a la segunda con una sonrisa.
-Bueno, ¿De qué prueba hablas?- preguntó Liam intrigado. Se jugaba mucho.
Todos estaban expectantes.
-Eso Marina, no les hagas sufrir más- señaló Colton.
Marina lo miró cómplice y puso el video en marcha.
-No se ve muy bien, porque mi Blackberry es una mierda, y además el video es de una cámara de seguridad, pero bueno…
Efectivamente, la calidad del video dejaba mucho que desear. Por suerte, se veía lo bastante bien para distinguir a Demi y Michael en él.
Al principio, Michael y Demi estaban apoyados en la pared, demasiado juntos, rodeados de un montón de gente, y poco a poco, el local fue vaciándose mientras ellos se movían por el centro de la pista bailado agarrados. Las luces hacían más difícil la visualización del video, y que estuviera en blanco y negro también.
Pero la pareja era inconfundible.
Ambos acabaron acostados en uno de los sofás que había. Podía verse como al principio ambos respondían con besos y caricias. Michael estaba arriba, restregándose contra Demi mientras ella empezaba a agobiarse estando atrapada entre el sofá y él.
Liam sintió ganas de apartar la mirada, vomitar y dar golpes, pero no lo hizo, era su oportunidad de saber qué demonios había pasado.
Demi se colocó encima y se sentó a horcajadas sobre él mientras parecía que hablaba por el móvil. Michael poco a poco dejó de moverse, y Demi se agachó para darle un beso en la mejilla, y abrazarse a él hasta que también cayó derrotada por el cansancio.
Poco tiempo después Katy y Marina aparecían en la grabación para llevarse a Demi de allí, que no parecía poder explicar lo que estaba pasando.
-Yo también iba tan borracha que no me acordaba de eso- explicó Marina- Demi es inocente. Solo es culpable de echarte de menos Liam. Y de confundirte con otro…
-Perdón por eso…
-No tienes que pedir perdón- Liam corrió a abrazar a Demi, demasiado fuerte, y por fin dejó que sus emociones afloraran bajo su coraza- Nada ha cambiado, soy el único.
-Siempre lo has sido.
-Jamás volveré a dejarte sola, te lo aseguro.
-Mami y papi vuelven a quererse- le susurró Colton a Marina, mientras esta le pasaba un brazo por la cintura y se dejaba abrazar.
-He sido tan estúpida por huir…
-Y yo, por esconderme.
-Te quiero.
-Hasta el día en que muera.
Por fin se dieron un beso, uno que no parecía real. En el mezclaban todo lo que habían estado sintiendo y todo el amor que se estaban regalando. Seguían siendo una familia. La más dulce y unida del mundo.

5+2

Londres, 21 de diciembre.

Abrió los ojos y se felicitó a sí misma. Había conseguido sobrevivir un año más. Por suerte ese año su cumpleaños no caía en medio de ningún examen desagradable e imposible de superar. Hoy era solo su cumpleaños y por primera vez en mucho tiempo le daría tiempo a relajarse.
Cogió el móvil con la intención de descubrir multitud de felicitaciones y mensajes. Nada. Nadie se había acordado de ella todavía. A Airin se lo perdonaba por la diferencia horaria pero… ¿Y Demi? Ella siempre esperaba a medianoche para inundarla de felicitaciones por todos lados. No podía creerse que se hubiera olvidado de ella.
Se levantó para desayunar. Té y unas tostadas. Se sentía bastante sola en su habitación de la residencia de estudiantes en plenas vísperas de Navidad. Ni siquiera Zayn o Colton la habían felicitado… aunque era normal, no había hablado con Malik desde hacía un tiempo y Colton… lo había estado evitando desde su beso. Aquel beso… no sabía qué hacer.
¿Y su familia? ¿Por qué no la había felicitado su familia? Quizá no era 21 de diciembre después de todo…
Ant era un tema aparte.
El sonido de su blackberry anunciando la felicitación de su hermano y sus padres confirmó que era 21 de diciembre. Pero el resto del mundo se había olvidado de ella.
Volvió a coger el móvil.
-Demiiii, ¿Te he despertado?
-Pues no… pero interrumpido si – oyó un “Hola Marina” de parte del caballero andante de su amiga.
-Pues te aguantas, mala persona. ¿Qué hacemos hoy?
-¿Hoy?- Notó el descarado bostezo de la rubia- Pues no se… puedo cancelar lo que tenía con Tim si te apetece hacer algo. ¿Quedamos para hacer las compras navideñas?
-Bueno…- increíble- vale… es que hoy no me apetece estar sola, ya sabes por qué.
-Sí, estamos muy cerca de Navidad.
¿De verdad Demi, en serio?
-Bueno, te dejo que sigas con tus guarradas.
-Nos vemos a las cuatro. ¡No! Cinco. Sí, mejor a las cinco.
-Vale, como quieras, un beso.
Raro, muy raro.

5+2

Colgué el teléfono y me acerqué (aún más) a mi marido con una sonrisa. Me abracé a él y en seguida entré en calor. Su torso desnudo desprendía una calidez reconfortante, y sus caricias le añadían el toque de azúcar que la escena necesitaba.
-I can’t believe that you are here lying next to me…
Me acurruqué aún más a él.
-¿Se lo ha tragado?
-Yo creo que si… sonaba fría, a estas alturas dudará de si hoy es 21 de diciembre.
-Eres mala.
-Sí, te has casado con el diablo- dije riendo- Y no he tenido que hacer nada, ha sido ella la que me ha dicho de quedar, la cuartada perfecta.
-Sí- dijo Liam dejando tras de sí una ristra de acaramelados besos- eres mala.
-¡Oye tórtolos! Dejadlo antes de que me haga algodón de azúcar por favor- la voz de Mpi inundó mi cuarto e interrumpió lo que sin duda hubiera sido un gran desayuno.
Mpi había sido invitada por moi a venir a casa para poder celebrar el cumple de Marina juntas y darle de paso una sorpresa. Sé que a ambas nos estaba costando mucho mantener el anonimato. Pero de haber sabido lo de la interrupción, no la hubiera hecho coger un vuelo a esas horas tan tempranas de la mañana.
-Mira quién habla… ¿Has avisado a todos de que no la feliciten o estabas demasiado ocupada con tu enamorado por el móvil?
-¡No es mi enamorado! y no lista… he conseguido hacer las dos cosas- mi amiga se sonrojó. Está bien, dejaría a Liam durante un rato por la causa. O mejor aún…
-Cielo, ¿Nos ayudas con la fiesta?
-No puedo- dijo incorporándose en la cama- Sabes que hoy tenemos el primer concierto del tour.
Fallo mío, lo había olvidado por completo.
-Es verdad… pero vendréis, ¿No?
-Claro, a las nueve estaremos ahí.
-Vale, se retrasa a las nueve…
-Nada Demi, que nos toca ingeniárnoslas solas.
-Como si eso fuera un problema.
-Lo es- dijo Liam- miedo me dais las dos.
-Uy no lo sabes tú muy bien, pero tendrás que esperar para averiguarlo.
-En cuanto acabemos el concierto nos duchamos allí mismo y vamos para allá, prometido.
-¿Tienes que ducharte? Podrías quedarte fuera y yo salgo y…
-¡Demi!- me reprochó con asombro Mpi.
-Vale, perdón. Por Marina…
-Eso, por Marina.
Haciendo un esfuerzo enorme, salimos de la cama y nos vestimos. Liam se fue después de desayunar para reunirse con los chicos y yo me quedé con Mary Paz, intentando informarme sobre su nuevo “solo amigo” mientras planeábamos fiestas secretas.
-¿Cómo está mi sobri?- preguntó Mpi con esa voz que se suele poner cuando se habla con un bebé.
-Tu sobri bien… su mami a punto de reventar. ¿Recuerdas esos tiempos en los que yo estaba delgada? Cuando quiera que salga.
-Déjalo que disfrute ahora que puede, para salir ya tendrá tiempo.
Salimos al rellano de casa y tocamos al timbre. En menos de dos segundos mi hermano nos abrió la puerta.
-Demi, hola- dijo abrazándome- Y hola guapísimo- dijo refiriéndose a la tripa.
-Esta es Mpi, una amiga.
-Tienes la mala costumbre de rodearte de gente guapísima hermanita…- ambos cruzaron la mirada y Tim cogió la mano de Mpi para besársela, sin cortar el contacto visual. Mpi enrojeció notablemente.
-Me cae bien tu hermano, ¿Te lo he dicho?
¿Pero Mpi no estaba con el del móvil?
-Gracias- dijo Tim con una sonrisa.
-Dejaos el ligoteo para luego por favor. Tim, he venido para confirmar lo que hablamos del cumpleaños.
-Sí, estaré allí preparando las cosas y recibiendo a la gente no te preocupes.
Al fondo se oyó una voz, pero era imposible averiguar qué decía.
-¿Tienes a alguien en casa?
-No… yo… bueno sí. Es Michael. No ha querido irse, dice que quiere quedarse y arreglarlo, ser tu amigo. No pude negarme, no me mates.
-No va a matarte, porque no la voy a dejar- dijo Mpi cortando mi reacción- Además, ahora vamos a despertar a Colton para que nos ayude ¿Verdad? Por Marina.
Reprimí mis ganas de empezar a romper platos. Por Marina.

5+2

Just remember to smile.
Sería un día de relax entonces. Si, estaba decidido. Se había pasado toda la mañana dedicándose a ella misma. Manicura, pedicura, peluquería y potingues en la cara… por suerte Finn le había cogido el móvil y había accedido a comer con ella, porque estaba a punto de subirse por las paredes de tanta paz interior.
-Wow! You are so pretty today!
-Thanks, being bored made me beautiful.
-Don’t say that, you are gorgerous every single day of the year.
Supuso que Finn no sabría que hoy era su cumpleaños, ya que ella jamás lo había mencionado. Decidió que siguiera de esa manera.
Habían acabado en un restaurante español, hoy necesitaba urgentemente tortilla de patatas y unas lonchas de jamón serrano.
-¿Qué te tiene tan estresada?
-Nada…- que besé a Colton, mi mejor amiga se ha olvidado de mí, Ant está enfadado conmigo y no sé nada de Zayn, y eso es solo la primera página…- Yo estoy perfectamente.
-No me lo creo. Mi hermano y yo nos vamos el viernes a Ibiza a grabar unos videos y disfrutar de un poco de sol. Vente.
-Pero eso es mañana.
-Lo sé, pero el 24 estamos aquí otra vez.
Tenía que reconocer lo tentador de la idea.
-Vale- se sorprendió al contestar.
-Really?
-¡Sure! Let’s get ourselves out of the ordinary.
-That’s what I wanted to hear girl. And God! This omelet is pure heaven!
-Told ya-dijo orgullosa de su tierra.
-Today is a special day huh?
-Do you know?
-Of course! Holidays start today. What can be better?
-Nothing, it’s great- suspiró con cierto deje decepcionante en la voz- I am about to buy some Christmas presents this afternoon.
-Oh Great! I may see you then, I’ll do the same. And just in case, don’t ever go to the Starbucks near Victoria Station, they always spell my name wrong!
La chica sonrió, y rio a la broma. Ahora más que nunca tenían que ir a ese Starbucks.

5+2

-Me ahogo.
-Calla, vas a fastidiarla.
-¡Pero es que me ahogo!- repetía Mpi.
-Shh, ya viene.
Marina había aparecido por la esquina de la calle. Demi estaba sentada en un banco de un pequeño parque donde habían quedado para después ir de compras. A su lado, había un enorme paquete de color rosa flúor con un enorme lazo envolviéndolo. Casi tamaño persona.
Con razón no había nadie más en el parque…
-¿Demi? ¿Esto que… que es?
-¡Felicidades tonta! ¿Creías que me había olvidado?
Se abrazaron fuertemente y Demi se apartó para darle unas palmaditas a Marina y urgirla a abrir el paquete.
-Si no lo abres pronto va a morirse.
Marina quedó perpleja, pero hizo caso con una sonrisa de oreja a oreja. Solo encontró caucho blanco... hasta que se llevó el susto de su vida.
-¡¡¡Felicidades!!!- gritó Mpi desde dentro, entre ahogada y eufórica, haciendo su entrada triunfal.
-¡Que susto Mpi!- corrió a abrazarla y darle dos besos sin importarle un comino si su amiga estaba tosiendo aún o no.
-Sí, y no ha acabado ahí-dijo la chica sacándose el móvil- Hay alguien que quiere hablar contigo.
Marina cogió el móvil descolocada para encontrarse con la voz de su otra mejor amiga al otro lado de la línea.
-Airin!- sus lágrimas no pudieron quedarse en su sitio por más tiempo- Jo chicas…
-No he podido ir guapísima pero ¡Muchas felicidades! Te quiero mucho y espero que pases un cumpleaños como te mereces.
-Gracias Airin…- decía llorando.
Se pusieron al día, y más tarde le tocó a Mpi hacerlo. Mientras tanto, recorrían las tiendas en busca de regalos de Navidad para amigos y familia hasta que el cielo, cada vez más negro, trajo los primeros vientos de la noche.
Toda la ciudad estaba decorada con unas preciosas luces navideñas como jamás habían visto y el espíritu se respiraba por cualquier rincón al que te acercaras.
-¿Cómo vas con Liam?- preguntó Marina.
-Bien… creo que esto nos ha unido mucho más.
-Me alegro- sonrió.
-¿Y tú qué tal?
-Eso- intervino Mpi- Que creo que me he perdido muchas cosas.
Marina meditó un momento antes de decidir qué debía contar. Le sería muy fácil abrirse a ellas y contarlo todo, pero la tarde estaba siendo demasiado buena para fastidiarla de esa manera.
-Pues nada, los exámenes fueron bien, y hace tiempo que no hablo con Zayn, o con Ant…
-¡¿Ant?!
-Sí, Mpi, te has perdido muchas cosas…
-Uy, uy pues explícame mujer.
Marina sonrió y relató la historia. La verdad era que desde lo que pasó en la ópera y la llamada accidentada no habían vuelto a hablar…así que no sabía cómo estaba. Pero tuvo que retroceder algo más en el tiempo, hasta que decidió mudarse a Londres, para poder contarlo todo con algo de veracidad.
En lo referente a lo demás, decidió de momento guardar silencio mientras sus chicas la guiaban por callejuelas que no recordaba haber pisado jamás.

5+2

-Tío, esto empieza a agobiar- soltó Colton a Tim, aunque indirectamente lo dijo lo suficientemente alto para que todos se enteraran. Con suerte conseguiría algo de hueco…
Todos se arremolinaban en un local del centro de Londres que, a pesar de ser grande y espacioso (contaba con dos plantas) no bastaba para acoger a tanta gente. Desde luego alguien se había pasado con la lista de invitados.
Las paredes estaban vestidas por ladrillo rojo creando la sensación de un estudio en los suburbios de Nueva York, pero el relente de las ventanas te hacia volver a la realidad de Londres. Aún así, la estancia era cálida y confortable. En el piso bajo se encontraban todos los invitados alrededor de unas cuantas mesas con aperitivos y bebidas mientras que en el piso superior había una mesa con regalos y la gran tarta. Casera. Mpi se había tirado casi toda la mañana haciéndola con Colton y Demi como pinches. Aquella tarta era el tercer intento.
One Direction acababa de aparecer tras su concierto y se habían unido a la multitud, lo que significaba que la invitada de honor no tardaría en hacer su aparición.
-Tienes razón, y no conozco ni a la mitad de la gente- respondió Ant, al lado de Colton. Este lo miró con cara de pocos amigos, pero fingió una sonrisa dándole la razón.
Justo en el lado opuesto de la sala y mirando por la ventana, Zayn contemplaba la ciudad pensativo. Nadie salvo él conocía lo que pasaba por su mente. Salvo que seguramente sería un secreto a voces.
Alboroto. Luces apagándose, silencio sucediéndose. La puerta se abrió poco a poco…
Gritos.
“Happy Birthday!”
Marina se echó a llorar tras el susto al invadirla una alegría que no esperaba. Aunque ya sospechaba algo cuando sus amigas la condujeron por sitios que ninguna parecía conocer.

5+2

La fiesta estaba muy animada. Multitud de invitados bailaban en la pista de baile, como Louis o Harry, que aprovechaban la ocasión para flirtear con todo bicho viviente cerca de ellos. Otros, estaban sentados en las butacas que había repartidas por todo el espacio, como Diam, que se estaban contando como les había ido el día. Liam contaba con todo detalle el concierto mientras Demi lo miraba embelesada acariciándose la tripa. Niall, Mpi y Tim se agolpaban en la mesa de refrescos, aunque estaban más ocupados riéndose y socializando que comiendo. Y Marina estaba justo a la ventana…
Colton se acercó a sus papis postizos y dejó caer todo su peso en el asiento. No dijo nada, pero Demi analizó su expresión.
-Tienes la misma mirada que a los diez años cuando metiste la rana de Audrey en el microondas.
-No le di al botón…- respondió poniendo cara de inocencia y un tono de voz infantil.
-Ahora has sonado como cuando tú y Marina os enrollasteis por primera vez y te daba vergüenza contármelo.
Colton enrojeció al instante. Por suerte y por primera vez, su prima no reparó en ello.
-Argg! Creo que voy a matar a Tim.
-¿Por qué?- preguntaron a la vez primo y esposo.
-Míralo ligando con mi amiga… y no me sentaría tan mas si no hubiera… olvidadlo- reparó con quién estaba hablando y decidió guardarse la información sobre Michael. Bien pensado, ni siquiera tenía porque pensar en ello así que siguió con su conversación con Liam con una sonrisa.
En paralelo a esa charla, multitud de voces se escuchaban en el local.
-Has venido.
-Si…tenía planeado esto mucho antes de…- Zayn apartó la mirada con la mano metida en el bolsillo- Esperaba que fuera diferente, pero aún así…
Sacó del bolsillo las llaves de un coche. El coche que había prometido regalarle a Marina por su cumpleaños.
-No hace falta Zayn, yo…
-Quiero que lo tengas, en serio.
El chico la obligó a aceptar las llaves. Un pequeño roce los hizo a los dos detenerse en ese segundo.
-De todos modos somos amigos ¿No? Y quién sabe en el futuro…
La añoranza caló todos los huesos de la chica y no pudo evitar abrazar al muchacho. En aquel momento su vida era un desastre de proporciones inmensas, pero su amor siempre sería épico. Le recordaba a Blair y Chuck, predestinados y separados, pero siempre al alcance el uno del otro.
-Me duele decir esto pero… creo que deberías hablar con Ant.
-Si…- le sorprendió que se lo dijera. Quizá las cosas si estuvieran cambiando…
-Hey Lady! - gritó Demi- It’s time for the presents!
-And the cake!- gritó Niall aún más alto. Aquello hizo reír a la sala entera.
Tras el pique amoroso de los rubios que consiguió sacar a Marina de sus pensamientos, se decidió a hacer caso y comenzó a abrir regalos. Se encontró desde pijamas y carteras hasta fundas para blackberry o música. Le encantó el disco de Ed sheeran y el de Olly Murs.
También encontró el billete para Ibiza. Giró la cabeza y encontró a Finn con la mirada. Había conseguido engañarla. Sonrió para él y para si.
Sus amigas la sorprendieron entonces por la espalda con un gran abrazo.
-¿No pensarías qué se ha acabado no?
-¿Por?- miedo. Ese tono la ponía sobre aviso.
-Si te asustas… ha sido Demi ¿vale?
-…Vale. ¿Chicas qué pasa?
Demi silbó, y tras ese intento fallido pegó un gritito que apagó las luces del local. Unos cuantos focos se encendieron y una música de cabaret empezó a sonar. ¿Dónde habían dejado a  su Chris Brown?
-Material directo de la redacción de Cosmo… casi todo modelos, pero he traído incluso a un par de famosos que me debían unos favores… Redmayne no me había comprado ni unos tristes peucos para James.
Red…. ¡¿Qué?!
Desde la puerta, un desfile de tíos que no parecían reales inundó la estancia haciéndose hueco con su sola presencia. Aquello parecía verano, la temperatura había ascendido notablemente.
Vestían bien…muy bien, como a la cumpleañera le gustaba. Hasta que la ropa empezó a desaparecer de su sitio. Pudo distinguir a tipos como Chris Zylka y el mismísimo Eddie Redmayne antes de percatarse de lo roja que estaba y de cómo la parte femenina de la fiesta se animaba mientras la masculina decaía con el espectáculo. ¡Dios mío! Harry se había unido al show.
Por suerte no se quitaron todas las prendas. No hubiera podido sobrevivir a aquello.
Todos se dividieron por la sala para animar a la multitud que gritaba entusiasta para luego reunirse a su alrededor mientras bailaban muy pegados a ella. Todos le guiñaban el ojo o le sonreían de manera que no podía respirar como se supone que las personas suelen hacerlo.
¿Eso era el paraíso? ¿Estaba muerta?

5+2

-Me gustaría hacer constar que me han obligado a hacer esto. ¿Sabes lo persuasiva que puede llegar a ser Demi?
No sabía cómo había llegado allí. Probablemente el vodka la había guiado. Eso y el enamoramiento platónico que se negaba a abandonar.
-¿También te ha obligado a hacer esto?
-¿El qué, estar en este cuarto de la limpieza diminuto besándote?- Eddie se acercó y le dio un ejemplo de a lo que se refería- No, nadie me ha obligado a eso Marina.
Las cosas se ponían más tórridas gracias a los efectos típicos de una fiesta y ninguno estaba dispuesto a medir las consecuencias. Empezaron a acercarse de nuevo y sus labios se fusionaron como atraídos por la fuerza de un imán cuando notaron como la puerta se abría dejando sus semidesnudos cuerpos con algo de frío.
Colton y Niall aparecieron al otro lado.
Niall rio divertido mientras Colton endureció la mandíbula e intentó disimular una rabia que sus ojos dejaban bien a las claras al ver a Marina. Y ella que creía estar haciendo eso para olvidarse de todo…
-Yo… quería hablar contigo. Olvídalo.
La puerta se cerró de golpe.

lunes, 22 de octubre de 2012

4ever Yours (69) The pumpkin hour.



Ambos nos quedamos sin palabras durante milésimas de segundos que parecieron sexenios. Intenté avanzar paulatinamente con la mirada hacia el lugar que más dolor supondría. Tras esa eternidad nuestras miradas por fin se cruzaron. Sentimientos encontrados, pena y rabia se abrazaron en un tornado en mi interior, tornado que se liberaría tarde o temprano.
Por su parte, apartó la vista rápidamente, parecía claro que en su lucha de sentimientos, la rabia había ganado, lo que dio paso a mis sollozos. Traté de ser lo más silenciosa posible, sabía que llorar no ayudaría en aquel caso, de hecho, Zayn se pone histérico cuando alguien llora a su alrededor sin motivo aparente.
-Lo siento.
-Creo recordar que ya lo has dicho.
-¿Podemos sentarnos a hablar por lo menos?
-No me pienso pasar toda la noche de pie, eso lo tengo claro. Ni con esta mierda- se quejó tirando bruscamente de las muñecas de ambos.
Ambos nos sentamos en el portal de la casa Diam, yo con la esperanza de que Finn no tardara demasiado y produjera una solución adecuada para terminar con nuestro malestar, su sola presencia ayudaría ya que ambos nos encontrábamos muy incómodos.
-Entiendo que estés enfadado Zayn, pero no me has dado ni la oportunidad de explicarme.
Él suspiró.
-Tengo la sensación de que escucharte solo me haría más daño.
-Hubo sexo pero no hay sentimientos, Zayn. Eso es todo.- Esa era la verdad; más o menos doloroso, eso fue lo que pasó y la frase que lo resumía todo.
Él se quedó callado, sin moverse, casi dejó de respirar. Le miré largamente intentado que transmitiese con palabras lo que sentía, porque yo misma podía verlo, pero necesitaba oír su voz y que me calmara con ella. Veía que no estaba enfadado y que estaba haciendo un gran esfuerzo por aparentarlo pero para aquel punto ya estaba algo cansado de fingir.
-Me sentí tan traicionado…
-Y yo tan traidora- sonreí con la intención de apoyarle, quería que siguiera hablando pero la sonrisa no fue correspondida y la sombra de tristeza no abandonó su mirada.
-Sé que no lo sentías, pero pasó y es el hecho en sí lo que no puedo quitarme de la cabeza, las circunstancias me dan igual.
-¿Así que por un error he de arrepentirme la vida entera, Zayn?
-¿Qué quieres decir?
-Mi vida eras tú, y te he perdido por una tonta confusión.

5+2

A pesar de la temprana hora,  la fiesta se extendía inagotable y prometía una resaca importante en gran parte del barrio londinense en el que vivía Diam. La pareja estaba agotada, pero puesto que habían permitido que su casa acogiera aquel evento terrorífico, debían aguantar hasta el final. Además Niall se había encargado personalmente de acabar con las reservas de caramelos que la pareja había reservado para los niños vecinos, por lo que su enternecedor pasatiempo se vio destruido.
-¡Me parece increíble que te los hayas comido!- La rubia estalló en rabia mientras comprobaba todas las reservas de caramelos en los rincones más recónditos de la cocina.
-Pensé que eran parte de la fiesta, Demi, lo siento- Niall retrocedía alejándose de la furia rubia.
-¡Claaaaaro! ¡Por eso estaban en un tarro que ponía Sweets for the kids ¡¿Verdad?!
-No me di cuenta, de verdad.
-¿Y ahora qué se supone que vamos a hacer?
-Puedo ir a por más- se ofreció Niall.
De repente apareció el James Dean menos rebelde de la historia por la puerta, Liam entró silbando y cargado con varias bandejas que se habían vaciado. Les dedicó una reluciente sonrisa a ambos mientras depositaba las bandejas en el lavavajillas, aunque borró enseguida la expresión feliz de su rostro.
-What’s wrong?- preguntó confundido ante la expresión furiosa de Demi y el rostro asustado de Niall.
-Niall finished all the candies for the kids.
-No!- se sorprendió James Dean.
-Yes…
-I’m sorry guys.-Repitió Niall.
-Ok, don’t worry- los tranquilizó Liam- It’s 4 am, I don’t think a lot of kids would come now… It’s really late.
-Yeah, true, sorry Niall. I just panicked a bit.
-No problem, Blondie.
-Ok- dio una palmada Liam- don’t stop the party then.
Y al parecer dos sujetos se tomaron muy en serio aquellas últimas palabras del chico. Louis y Colton aparecieron en la cocina cogidos de los hombros y cantando a pleno pulmón.
-I’M GONNA LIVE MY LIFEEEEEEEEEEE NOT MATTER WHAT WE PARTY TONIGHT!!
-Los que faltaban.- Bromeó Demi.
-Heyyyy, Blondie!!- Louis agarró a la chica y la atrajo hacia ellos, quedando así los tres enganchados por los hombros.- Great party, Blondie, great great party.
-Yeah , yeah- añadió Colton- as always. But man, we are running out of vodka here- terminó el ebrio monumento señalando con el pulgar a su espalda, salon-direction.
-And we are running out of candies…- murmuró Niall.
-We DID run out of candies!- respondió la blondie arrastrando mucho las palabras.
-Honey, please…- susurró Liam dedicándole una sonrisa tranquilizadora.
-They are so sweet- dijo Louis con voz empalagosa mirando a la pareja- aren’t they sweet?- se dirigió a Colton, quedando sus narices prácticamente siamesas.
-Oh yes, very sweet.- Colton se alejó de tanto contacto masculino. -But seriously guys… we need more drinks.
Liam miró con desaprobación el comportamiento de sus invitados, no estaba del todo seguro de revelarles el paradero del resto de bebidas, pero su mirada le traicionó y desveló el escondite de los alcohólicos brebajes.
-Freezer, of course!- Afirmó Louis.
La pareja  Lolton se dirigió a la nevera y comenzaron a inspeccionar su contenido.
-Mm, don’t feel like, don’t feel like, don’t feel like- descartaron botellas hasta dar con una que les pareció bastante bien.
-Moët Chandon! Oh la la!- se animó Colton arrebatando la botella de manos de Louis.
-No, Colton, that was not for the party.- Les reprendió el dueño de la casa mientras veía como Colton masticaba literalmente el tapón con la intención de hacerlo desaparecer.
-Oh c’mon! No, mate, it was a gift from my parents- Liam se acercó lentamente con la intención de arrebatarle la botella. Colton por su parte seguía dedicando todos sus esfuerzos en cuerpo y algo de alma, la parte que quedaba sobria, al endiablado tapón.
-Liam, stop messing around, dude- se quejó Louis.
-Messing around? I think you have drunk enough, Louis- Niall se declaró opositor al regimen Lolton y fiel partidario del reinado de Diam.
-Oh can someone ban Niall’s entrance to this kitchen?- Louis aprovechó la traición previa del rubio para exigir una nueva ley en contra de la presencia del mismo en el reino.
-Shut up, Louis, he’s totally right- declaró la reina del territorio.
Mientras tanto, Liam y Colton seguían con la pelea, Liam intentaba arrebatarle la botella a Colton, quien a su vez solo intentaba arrebatar el tapón a la botella.
El resultado fue una clara victoria de los opositores, Colton consiguió su propósito, destapó el corcho con tan mala suerte que le saltó a Liam en la cara, dándole un sonoro golpe en la frente que lo dejó incapaz de seguir con la batalla. El silencio se extendió  por todo el reino, Demi ahogó un grito mientras veía cómo su marido se desplomaba.
-Voilà!- sonrió Colton buscando la aprobación de Louis, pero la mirada de Louis iba más allá de su compañero rebelde, se quedó petrificado mirando el cuerpo inconsciente de Liam, Colton le imitó y por fin entendió la situación- Ostiaaaaa…- dejó caer la botella haciendo añicos el cristal y derramando todo el champagne para llevarse las manos a la cabeza.
-¡¿PERO QUÉ HAS HECHO ANIMAL?!- Demi corrió junto a Liam.
-Colton es hora de irse a la cama- susurró Niall tomando al chico por los hombros y sacándolo de la sala. A pesar de su corpulencia, Colton se dejó arrastras por el pequeño leprechaun, aún sin ser muy consciente de que estaba ocurriendo.

5+2

A pesar de la media hora de charla, Zayn no había pronunciado ni un tercio de las palabras que se dijeron en aquella conversación y se limitó a escuchar a la chica. Finalmente, ella también se rindió y dejó de llorar.
-Siento todo esto- dijo Zayn tras varios minutos de incómodo silencio.
-No es culpa tuya- dijo sorprendida ante aquella inesperada disculpa, miró las esposas- supongo que los trucos de Diam no siempre funcionan…
-No me refería a…
-¡Ey, pareja!- saludó una nueva voz.
-Hola Finn.- Respondió Marina algo más aliviada.
-¿Molesto?- preguntó algo divertido y pícaro.
-No, no tranquilo- la chica se levantó de golpe de las escaleras, obligando a Zayn a levantar el brazo, finalmente él también optó por la opción de alzarse, carraspeó.
-¿Qué os han hecho?- bromeó mirando el erótico juguete que unía a la pareja.
Ninguno de los dos encontró ninguna explicación convincente, así que solo pudieron mirar a Finn mientras se disculpaban con la mirada.
-Entonces ¿cómo se supone que vamos a organizar esto?
-Supongo que no conocerás a un cerrajero que trabaje las 24 horas ¿verdad?
-Bueno chicos, esto es Londres y Londres no duerme, no será muy difícil. Vamos.
Todos montaron en el impecable BMV del gemelo bueno y comenzaron una búsqueda por la selva más salvaje de la civilización más culta. En cualquier caso, o bien porque la suerte no estaba de su lado o bien porque Finn no tenía muy claro por dónde debía moverse, las cerrajerías parecían brillar por su ausencia en la nocturnidad de Londres.
-¿Y cómo ha ido la fiesta, chicos?- preguntó Finn que parecía querer entablar una conversación ante la incomodidad del momento. Obtuvo como respuesta una punzante mirada de Zayn- aparte de lo obvio claro,- miró las esposas por el espejo retrovisor- ¿estuvo bien? ¿buen ambiente y eso?
-Sí, la verdad es que todo el mundo estaba disfrutando- sonrió Marina vagamente.
-Siempre me he preguntado cómo son las fiestas que montan los superfamosos.
-A la próxima podrías venirte, Finn.
-Wow! Me encantaría.
-Puedes decírselo a Jack también.
-Ni de coña, prefiero que se muera de envidia.
-Menudo mal hermano… si yo fuera Jack…
-¡Para aquí!- les interrumpió Zayn.
Finn dio un frenazo sobresaltado.
-¿Has visto alguna cerrajería?
-Sí creo que sí, déjanos aquí mismo.
-Muy bien pareja, busco aparcamiento y nos vemos aquí en…
-No- añadió Zayn- no te preocupes Finn, ya has hecho bastante, vete a casa.
-¿Cómo?- se sorprendió.
-Pero si le he hecho venir a propósito para que me recogiera, Zayn.
-Luego la acompañaré yo.
Se produjo un duelo de miradas entre Finn y Zayn que finalmente acabó con un claro ejemplo de tratado de paz, Marina los miró confundida ¿qué escondía aquel comportamiento?

5+2

Por fin alcanzamos la salida de la autopista que rezaba: WOLVERHAMPTON. Me resultaba tan familiar, tan casero. Suspiré, por fin de vuelta. Cambié a las cortas conforme reducía de marcha para encarar la carretera que nos llevaría a casa por fin. Ambos se habían quedado dormidos y no era para menos. Habíamos llegado a Londres el día anterior después de unos días en Disneyland y apenas nos había dado tiempo a descansar y organizar de nuevo el piso de Londres que ya estábamos de nuevo viajando a mi ciudad natal.
Paramos en el primer semáforo que se atrevía a interrumpir nuestro ininterrumpido camino hasta entonces y la luz da la farola cayó de pleno dentro del vehículo, justo en el asiento del copiloto. La despertó. Aproveché la luz roja de la señal para recostarme sobre el asiento, descansar los músculos y de paso observar la escena más bella que la naturaleza ha podido ofrecer jamás: el despertar de la mujer a la que siempre he amado.
Primero parpadeó rápidamente, luego miró con un odio muy dulce a la farola causante de su despertar, finalmente se desperezó ágilmente frotándose los ojos con los nudillos. Me lo sabía de memoria, me había despertado a su lado demasiadas mañanas como para no reconocerlo al instante.
-¿Qué hora es?- susurró y me dedicó una sonrisa, pero no me dio tiempo a responderle, su mirada fue rápida y veloz al salpicadero y aquello terminó de despertarla.- ¡Madre mía es tardísimo!
-Tchss- intenté calmarla, pero fue demasiado tiempo, James se despertó sobresaltado.
-Llegamos tarde, Liam- reprochó.
-Lo sé cariño, pero no es culpa mía había un tráfico horrible.
-No quería decir eso, es solo que odio llegar tarde a cenar con tus padres.
-Lo entenderán, solo van a ser unos minutos.
-Mamá- la dulce voz somnolienta de la criatura más importante de mi vida inundó todo el vehículo.
-Dime cariño.
-He soñado con Mickey.
-¡No me digas!- mi mujer se giró en el asiento para poder ver la cara de James, ambos estábamos prendados del niño, él por su parte sujetaba un enorme peluche del famoso ratón XXL. No se había separado del muñeco desde que se lo compramos en París, de hecho había tenido que montar un numerito en el aeropuerto de la ciudad para que le dejaran pasar con él.
-Sí- miró por la ventanilla- estaba en el cole con John y conmigo.- Chasqueó la lengua, ya estaba en la época en la que intentaba parecer mayor e imitaba los gestos de su madre y míos.- Quiero volver, mami.
-Volveremos, Jamie- respondí.
-¿Vienen el primo hoy, papá?
-Claro, luego iréis juntos a por caramelos ¿a qué sí?
-Sí…-
Doblé la esquina que finalmente nos llevaba a la hilera de casas adosadas donde había vivido toda la vida. Todas las casas estaban iluminadas con luces de colores por todos lados y decoraciones un tanto terroríficas.
-Pero papi…-Instintivamente volví a mirar a James por el espejo retrovisor, el niño tenía el entrecejo fruncido y agarraba con más fuerza al peluche- no entiendo por qué yo no tengo un disfraz como el del primo.
Sonreí y miré a Demi, ella me sonrió cómplice. Aquel era el primer Halloween de James Daniel propiamente británico, hasta entonces no habíamos tenido la oportunidad de celebrar aquella fiesta en Wolverhampton. En Londres James había podido disfrutar de alguna fiesta en el cole acompañado de sus compañeros de clase y algunos disfraces, pero para mí era muy importante que mi pequeño viviera la fiesta como yo la había vivido desde siempre; por eso aquella visita.
-Cariño ya te lo he dicho, puedes usar el del año pasado.
-Pero papá…
-Pero nada, Jamie, papá tiene razón- intervino Demi.
Lo que nuestro hijo no sabía era que le habíamos comprado un disfraz para aquella noche. James se convertiría en el vaquero Woody en unas horas por capricho de su madre. Había sido en la Disney Store más grande de Disneyland, mientras James se entretenía en las figuras de acción, Demi encontró aquel disfraz y decidió que era perfecto, no supe negarme, me hacía más ilusión de la que quería aparentar.
-Jooo…- berreó. Pero ambos sabíamos que cuando James se quejaba de esa manera significaba que lo había entendido por mucho que le disgustara. Gracias a dios, no había sacado la cabezonería de su madre, sino, no podríamos darle la sorpresa de aquella noche, nos la sacaría él a nosotros.
-¡Ya estamos!- dije aparcando el coche por fin.

5+2

-Así que han sido unos amigos…
El cerrajero parecía estar riéndose de nosotros.
-Sí- respondió Zayn muy secamente.
-¿Sabéis que se pueden romper fácilmente de un tirón?
-No quería hacerle daño- respondió todavía muy serio, casi con odio. En cualquier caso, sus palabras me sonaron demasiado bien, más bien de lo que deberían sonar dado el caso.
-Además tenemos que devolverlas, no son nuestras- intenté arreglarlo, pero pronto comprendí que más bien lo estaba empeorando dado el hecho de que no ayudaría mucho que aquel hombre de los suburbios pensara que nos gustaba usar juguetitos de los demás en las fiestas.- Bueno, me refiero…
-Yeah, whatever…- me cortó Zayn.- Can you help us or what?
-Yes kid, the problem will be the money… do you have cash?
-Are you fucking kidding me?! I’ve got a credit card, don’t have any cash right now!
-I’m sorry then.
-C’mon man! It’s 4 am! Where am I supposed to get cash now?
-Hey kid! Calm down! Not my problem ok? I’m sorry but you can not pay with card here, the machine is not working sorry.
-Oh, fuck off.
Zayn se volvió sin despedirse, con furia, arrastrándome con él hacia la puerta. El frío me golpeó en la cara y agradecí haber elegido aquel cutre disfraz, yo no llamaba tanto la atención como Zayn y su placa, y llamar la atención era algo que, por experiencia, sabía que le ponía de peor humor aún, si cabía en aquella situación.
-Where are we going?- pregunté con miedo, a sabiendas de que estaba furioso.
-Well you heard it, we need cash.
Eso no me aclaró demasiado, pero no me atreví a preguntar de nuevo. Tras veinte minutos dando vueltas comencé a darme cuenta de que estaba cansada. Agotada. Jamás me imaginé que me podría llegar a hartar de estar al lado de Zayn. Frené intentando recuperar algo de aliento.
-This is useless- se quejó él- there’s no a fucking open bank at this time.
¡Un banco! Claro, joder ¿de dónde sino pensaba sacar efectivo?
-I’m sorry my company makes you feel so desperate- dije algo molesta, realmente parecía desesperado por librarse de mí.
-It’s not that you make me feel bad…- dijo confundido- I thought it was ME who made you feel uncomfortable…
-Excuse me? Didn’t you hear anything I told you before? I love you Zayn and I loved you when I was with Ant, for God’s sake how do I have to say it?!
-Why didn’t you tell me when it happened?
-I tried.
-Well, you didn’t succeed…
-I was worried- confesé y tragué saliva para decirle toda la verdad.
-But why?! It makes no sense if you now tell me you didn’t feel anything for Ant, there was no need to worry since…
-Zayn, I was worried because- pausa dramática- we didn’t use any condom.
-WHAT?!- memoricé cada detalle de las facciones de Zayn en aquel momento, fue la primera y la última vez en toda mi vida que vi a Zayn dejarse llevar por el pánico- I’m gonna kill him… seriously… How dare he..?
-Please Zayn, he wasn’t the only one to blame.
-Ok, I didn’t know that…- suspiró- have you gone to the doctor?
-Not yet…
Por algún motivo que no alcancé a comprender, todo su cuerpo perdió la tensión, parecía relajado por primera vez en aquella noche y eso también me relajó a mí. El chico miró a su alrededor, por su expresión supe que estábamos perdidos, ¿por qué decirle a Finn que se fuera entonces?
-Fancy a kebap?- soltó de repente.
-Yes of course!- dije sin planteármelo, no pensé ni en qué hora era, ni en dónde estábamos, ni en cómo íbamos vestidos ni en cómo nuestras muñecas seguían unidas.
-Ok, let’s go.- Con la mano que tenía esposada sujetó la mía de una manera que pareció tan natural que dolía, apreté la suya.- Hope they admit credit cards.

5+2

Aproveché que mis padres no dejaron de acosar a James y a Demi  con preguntas y deposité el poco equipaje que habíamos traído para aquellos días en la que fue mi habitación de la infancia, dado que la adolescencia la pasé prácticamente en diferentes habitaciones de hotel. Mis padres la habían organizado de tal manera que una espaciosa cama King size ocupaba todo el espacio disponible, así podríamos dormir los tres. Mmm… mala idea, nos había costado muchos llantos y pataletas de James conseguir convencerlo de que durmiera en su cuarto en nuestro piso de Londres. Me encogí de hombros, ¿a quién quería engañar? Me encantaba tenerlo con nosotros.
Terminé de organizar las cosas y bajé con el resto, Nichole y Ruth estaban en el salón con sus respectivas parejas, mis padres y Demi. Ni rastro de los pequeños, sabía que eran lo suficientemente rápidos como para convertirse en mejores amigos sin haber hablado desde hacía casi un año. Nichole había tenido a William hacía tres años, lo que lo convertía en el primer primo pequeño de James Daniel, era extraño pensar que James sería el mayor de todos sus primos con los padres más jóvenes.
Tan solo eran las 4 de la tarde pero el cielo estaba oscuro como si medianoche fuera, peculiaridades de UK, imagino. Mi padre había encendido la chimenea como cada año y todos charlaban alegremente. Acudí junto a Demi.
-¿Qué habéis pensado para estas Navidades, chicos?- preguntó Ruth dirigiéndose a nosotros.
-Supongo que las pasaremos en Wolverhampton si no hay ningún evento con el grupo- respondí. Por supuesto, habíamos organizado todas las fechas para que James pudiera disfrutar de todas sus familias: Nochebuena y Navidad con mis padres en Wolves, Año Nuevo en Londres con los chicos y principios de enero en España para que recibiera sus regalos de Navidad por parte de los Reyes Magos o algo así, tanto su madre como yo estábamos de acuerdo en que James debía acostumbrarse tanto a costumbres españolas como inglesas.
-¡Estupendo!- se alegró mi madre.
Se oyeron las risas de los niños por los pasillos.
-No quiero que se haga muy tarde para que los chicos salgan a pedir caramelos- sermoneó de nuevo su abuela.
-No mamá, además este es un barrio de lo más tranquilo.- La tranquilicé.
-Ya lo sé, hijo, pero está muy oscuro y no están acostumbrados a estas calles.
-No se van a perder mamá- Ruth también intentó calmarla.
El timbre interrumpió cualquier discusión posible a mi hermana y tanto mi madre como yo nos levantamos. Era obvio quiénes acababan de llegar.
Louis, Harry y Niall me abrazaron sonrientes, tan solo habían pasado un par de semanas pero ya echaba de menos a estos tres. Niall le entregó una botella de vino a mi padre y Harry un ramo de flores a mi madre, que entregó caballerosamente depositando un beso en su muñeca.
-No cambias ¿eh, tío?- le dijo Louis.
-Una dama es una dama, querido Tommo- bromeó el chico.
-Bueno ¿y mi ahijado?- exigió saber Louis.
-¡James!- grité y los dos niños bajaron corriendo las escaleras. No hizo falta mucho más, ambos adoraban a sus titos postizos y se colgaron de sus cuellos.
-Pero ¿qué hacéis aún sin disfraz?- preguntó Niall- Venga, arriba a cambiarse.
-Papá no me quiso comprar un disfraz nuevo, tito.
-Tu padre parece que no se acuerda de que él también fue pequeño- me reprendió Louis, solo pude sonreírle sarcásticamente.
-Yo creo que nació con la mentalidad de 50 años ya- apuntó mi querido “amigo” Niall.
-Anda, pasad- dije instándoles a entrar para poder cerrar la puerta.
Algo me detuvo, un coche pasó a toda velocidad por la calle, excedía los límites de velocidad dado la zona residencial, pero nada más reconocer al perfecto caballo del capó del mismo, entendí que sería un delito aún más grave conducirlo respetando los límites de velocidad.
El elegante Ferrari azul marino aparcó torpemente y sus dos ocupantes bajaron del mismo.  Se aproximaron a paso ligero.
-Lo siento, lo siento muchísimo- se disculpó Marina- tenía un examen…
-No os preocupéis chicos…- de pronto caí en la cuenta de algo- ¿el examen no era a las 10 de la mañana?
-Sí, bueno, luego surgieron… cosas…- respondió la chica evitando mi mirada.
-Nos entretuvimos- carraspeó Zayn.
No insistí más, Zarina siempre en su línea.

5+2

Estábamos solos en el establecimiento, incluso los propietarios nos miraban confusos mientras devorábamos nuestro pedido, resultaba algo incómodo hacerlo con la izquierda ya que la otra aún la tenía esposada.
-Aún no tengo muy claro lo que ha pasado, Zayn- dije sin mirarle.
-¿A qué te refieres?
-Hace un rato estábamos en unas escaleras y tú parecías querer degollarme, luego estabas desesperado por librarte de mí buscando un cerrajero, finalmente despediste a Finn con ninguna excusa aparente y muchas intenciones sospechosas, y luego me invitas a cenar/desayunar kebap.- Alcancé mi lata de Nestea- Sinceramente, Zayn yo estoy perdida.
-Tampoco es que yo esté mucho más ubicado…- le rogué con la mirada que hiciera un esfuerzo y por primera vez en aquella noche me fuera totalmente sincero- cuando decidí alejarme de ti y acabar con lo nuestro estuve de muy mal humor. Pensé que era por el hecho de que mi mejor amigo y mi novia se habían acostado, que había sido traicionado- ¿pero? ¿pero? Mi subconsciente salta ansioso, necesita respirar de sus palabras- pero en realidad estuve mal porque estaba alejando una parte de mi vida de mi lado.
Me desvanecí, el hambre desapareció. Dios, sus palabras habían sido como un antídoto a un veneno mortal. Permanecí atenta a sus palabras.
-No sé qué va a ser de nosotros o de nuestra relación, pero sé que no te quiero lejos.- Se encogió de hombros y volvió a centrar su atención en la comida.
-Yo tampoco lo soportaría- susurré.
-Pero nada de vivir en casa- sonrió, pero sabía que esa sonrisa ocultaba bastante más inseguridad que picardía.
-No, claro, creo que puedo encontrar algo… Ahora que he empezado una vida entera aquí no me atrevo a volver a España.
-Yo tampoco lo soportaría…- sonrió sincero y me acarició el dorso de la mano que era ya hermana siamesa de la suya.
Me quedé embobada mirando sus labios, cómo se separaban para arrebatar un trozo de bocadillo y se fusionaban mientras trituraban la comida. Él se dio cuenta, yo me di cuenta de que se había dado cuenta y el camarero se dio cuenta de no habíamos pagado la cuenta así que interrumpió aquel mágico momento depositando la bandejita del ticket en nuestra mesa.
Zayn, adivino de mis pensamientos, sacudió la cabeza negando mis intenciones. No, claro. Ahora esos labios estaban vetados para mí.

5+2

-Und wo ist mein lieben James?!- gritó Marina.
-Hallo Tante Marina!- respondió el pequeño acudiendo a sus brazos.
-Comment çava mon amour?
-Très bien!!
-Marina, please…- se quejó Zayn.
-What?!
-Let James relax, for god’s sake! It’s holiday!
-I don’t mind, uncle…- respondió el pequeño apuntando con la falsa pistola a Zayn y sacándole la lengua.
-What do you think you’re doing?- preguntó Zayn ofendido ante la amenaza del pequeño, arrebató a James de los brazos de Marina para hacerle carantoñas, lo cogió de los tobillos y el niño empezó a reírse histérico.
-Let James relax, for god’s sake!!- imitó Marina a Zayn.
-Oh shut up, he loves it! Don’t you love it?- de nuevo lo puso en el suelo y le miró burlón. James le hizo una pedorreta y salió corriendo. Marina estalló en carcajadas- Evil kid…
-No quiero imaginarme de cómo seréis cuando tengáis el vuestro…- Demi apareció en el recibidor y saludó a los recién llegados.
-Te he echado de menos- la abrazó Marina.
-Y yo.
-Chicos , vamos a ir preparando las cosas- anunció mi madre desde la cocina.
Todos nos distribuimos como pudimos para ayudar a preparar la casa para la cena, éramos tantos que necesitábamos más espacio del disponible, aún así conseguiríamos apañarnos.
Aún con el jaleo de la preparación, todos pudimos oír el grito de James Daniel. Sonreí orgulloso y busqué a Demi con la mirada, ella también parecía paralizada de alegría.
-¡Bill!- oí la voz de mi hijo que llamaba a su primo desde arriba de las escaleras- ¡Bill, come, quickly!
Sabíamos que el pequeño había entrado a la habitación en busca de su disfraz del año pasado y en la bolsa se había encontrado el disfraz de Woody que le compramos en Disneyland. James y Bill no tardaron en bajar las escaleras, preparados para su noche.
-Oh honey…- se rió su madre y acudió junto a él para arreglarle el disfraz que se había dejado a medio abrochar.
-Mum!- se quejó el niño, ansioso por salir a la calle con su primo.
-Ok kids,- dije- be careful and come back at 9 ok?
-Yes daddy.
-Ok, uncle.
-Have fun, sweethearts- Demi les dio un beso a cada uno.

5+2

Salimos de nuevo a la calle, bostecé, realmente quería dormir. Aunque aún no se hubieran aclarado del todo las cosas con Zayn, me sentía algo más tranquila sabiendo que, pasara lo que pasara, no nos tendríamos que separar.
-Vamos.
-¿Adónde, Zayn?- me quejé.
-A casa. Dada la situación- levantó el brazo esposada.- No te va a quedar otra que dormir conmigo hoy.
No me disgustaba la idea, a quién quería engañar. Pero sí me disgustaba otro hecho:
-¡¿Andando?!
-Marina, parece mentira que hayas vivido en mi casa tanto tiempo y aún no reconozcas los alrededores- se burló- estamos a diez minutos. Venga.
-En mi defensa solo diré que siempre me he movido en metro.
Se rió y volvió a tomarme de la mano, era algo mejor que llevarlas colgadas de las esposas, se disimulaba mejor el plumerío rosa.
-Dime una cosa- dijo serio de nuevo- ¿Qué sientes por Ant? Sé sincera, por favor.
Me pilló desprevenida… y desarmada.
-Pues… creo… creo que me gusta- respondí sorprendiéndome más a mi misma que a él.
-Ya veo.
-En el sentido de que me hace sentir a gusto, me recuerda a ti y eso me gusta.
-O sea,- de nuevo volvió a sonreír, muy levemente- te gusta porque te recuerda a mí.
-Sí.- Dije segura de mi respuesta.
-¿Nada de atracción?- levantó una ceja burlón.
-Hombre… está bueno…- le seguí el juego.
-Sí, bastante bueno.
-Pero ¿sabes, Zayn? Solo tengo un corazón, y por lo tanto, amar solo puedo amar a una persona…
-Quizás ese corazón tuyo debería aclararse.
-Él lo tiene muy claro,- “pero parece que tú no”.
Llegamos por fin al que ya me resultaba familiar, hogar de Zayn. Abrió la puerta con cautela y nos dirigimos a la habitación de él, sin embargo antes de que nos tumbáramos el móvil de Zayn sonó estrepitosamente.
-Yes? (…) What?! What happened?! How can he..? Don’t worry, I’m coming, yeah yeah, she’s with me.
-What’s up?-pregunté asustada.
-Liam’s unconscious in hospital.

5+2

Los niños regresaron puntuales, nos enseñaron emocionados todas las chucherías que habían conseguido mientras Niall se los ganaba para compartirlas y Marina les recordaba que no era bueno tomar demasiada azúcar por la noche.
-¡Y era una casa encantada!- Bill hacía grandes gestos con los brazos y James lo miraba asintiendo con la cabeza esperando su turno para poder exagerar y sorprendernos también con sus anécdotas de la noche.
-Pero con fantasmas de verdad ¿eh?- añadió mi hijo.
-¿Y no tuviste miedo?- preguntó Zayn.
-No tito, yo le di la mano a Bill.
-¡Mentira!- se quejó Bill.
-¡No!
-¡Te la di yo a ti!
James frunció el entrecejo mirando a su primo cabreado, su primo lo imitó, finalmente la abuela trajo cookies recién hechas y ambos se olvidaron de la discusión.
A cuenta gotas, todos fueron despidiéndose y volviendo a sus respectivos nidos. Tanto Ruth como Nichole tenían sus propias casas en Wolverhampton así que no tardarían en llegar sanos y salvos a casa. Harry y los demás se quedarían en un hotel del centro a pasar la noche y volverían a casa mañana.
Mis dos preciosidades y yo subimos a la habitación tras los tradicionales besos de buenas noches de la abuela. Conseguí medio desvestir a James en el baño de mi habitación mientras Demi se cambiaba también, sin embargo el pequeño se escabulló a mi mínimo despiste y acudió junto a su madre con la pistola en la mano.
-¡Pum, pum, pum!- disparó para todos lados.
-James, cariño, la pistola ya hace ruido, ¿para qué necesitas hacerlo con la boca?
-Porque es mi juego, mamá, y a mí me gusta más jugar así.
Apagué la luz del baño y me dirigí a la habitación. James salió corriendo de nuevo y se metió bajo de la cama. Fingí no verlo y me tumbé junto a Demi. Sabía perfectamente cómo hacer que saliera. Comencé a darle sonoros besos en la mejilla a Demi.
-¡Eehhh!- saltó corriendo a nuestro lado en la cama- ¡Que mamá es mía!- le rodeó el cuello con sus bracitos.
-De eso nada, granuja- le hice cosquillas en las axilas para que soltara el cuello de su madre y no resistió mucho.
Él chillo y empezó a reírse histéricamente conforme yo le asesinaba a cosquillas.
-¡No piense que se va a librar, sheriff!
-¡Mamá!- más risa histérica y pataleo.- ¡Ayuda!
Demi se unió a la lucha contra James. Aquella alianza era irrompible.

5+2

El chico abrió los ojos poco a poco para encontrarse con un tubo de luz fluorescente que le dañaba la vista y un intenso dolor en la frente. Demi acudió junto a él de inmediato.
-Liam- dijo aliviada- how are you feeling, love?
-Demi?- miró a su alrededor ¿y su habitación? ¿y James Daniel?- where are we?
-Hospital, Colton hit you at home.
-Oh yes…
-The rest are outside. Do you want me to call them?
Liam entrecerró el ceño y siguió mirando alrededor. Quería volver a su habitación, con Demi, con su hijo, quería recuperar aquel Halloween. Sin embargo, no tardó en comprender que aquel Halloween no podría ser recuperado jamás, pero sí creado.
-No, no, wait. I want to tell you my dream.